<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-21939542</id><updated>2011-12-07T11:40:58.658-05:00</updated><title type='text'>Historias</title><subtitle type='html'>NARRACIÓN DE FANTASÍAS URBANAS O RURALES.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cuentos2.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos2.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Carlos José Caillaux I.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10283667209849646612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-KCt7k8qC4NA/TtK4Td3gSnI/AAAAAAAADec/deYq7S_tdMY/s220/fotos-camara-mia-334-recort.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21939542.post-5492598340096591804</id><published>2011-11-01T09:51:00.022-05:00</published><updated>2011-12-07T11:40:58.670-05:00</updated><title type='text'>La Suiganza de Kiko</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Suena el celular, la impertinente llamada proviene de un número encriptado, el placentero descanso de Kiko se interrumpe cuando el rebuscado tono musical de su teléfono suena alrededor de la medianoche. Se despierta, mira la pantalla del equipo y rápidamente intuye de quien proviene, la fecha, hora y anonimato pronostican al remitente; después de una corta conversación se despide afirmando: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: yellow; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;"Ok oficial, mañana a primera hora los espero para ir juntos a Huacho"&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt; &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pocos minutos antes de las siete de la mañana rechina el timbre de la casa, tres empatados jóvenes, acholados, un tanto desgarbados y con facha de haber dormido poco tocan la puerta, con insolente persistencia se prenden al botón en la reja de entrada, son los miembros de la DIVPTID que la noche anterior hablaron con él. Mientras los oficiales esperan alguna respuesta conversan mirando hacia el cuarto en la parte superior de la residencia en Jesús María, por el balcón se asoma Kiko y pide aguarden en la esquina, que sale en un momento.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tal como anticipó en menos de cinco minutos llega donde están sus visitantes, al reconocerlos acelera el motor del auto haciendo roncar el escape, busca le presten atención y así lo logra. Cuando el circunstancial chofer llega donde están los policías ellos se encuentran revisando primeras planas de los diarios del día, el dueño del kiosco entre Cuba y Pachacutec es excepcional testigo de este encuentro. Apenas suben al vehículo Kiko toma la iniciativa ofreciendo tomar desayuno en el mercado del distrito que se ubica a solo tres cuadras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ante la aceptación de los efectivos se dirigen al puesto de la Sra. Lucha cerca de la entrada que hay en A. Marquez, ya sentados en la improvisada barra piden tamales, café, pan y un porción grande de chicharrón, Kiko paga por adelantado mientras sonríe con extraña sorna, aunque nadie percibe el mensaje mantiene su inusual rictus, con asolapada fijación repasa la cara de cada uno con esa curiosa expresión de suficiencia, sarcasmo y rechazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras esperan la comida comentan sobre noticias del día, la conversación es fluida y de aparente cordialidad aunque también se percibe un atisbo de tensión, algo que enrarece el ambiente, que perturba el momento. Por lo menos dos de los tres efectivos así lo manifiestan, monosílabos como agrias y concretas respuestas a los comentarios de Kiko implican marcado desdén aunque también podría interpretarse como un histriónico papel elaborado adrede para atemorizar a su ocasional interlocutor; el rostro del aludido joven exhibe total indiferencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez concluido el desayuno el técnico Gutierrez, a cargo del grupo, indica que deben salir inmediatamente, la cita es a las diez y deben llegar quince o veinte minutos antes al despacho del juzgado, Kiko replica:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="color: yellow;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;"este carro tiene una preparación especial, verán que en la recta antes de Huacho meto la pata y fácil llegamos antes de la hora programada"&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Después de terminar de recorrer el tedioso tráfico de la periferia de la ciudad llegan hasta Ancón, las casas y negocios al borde de la pista, el saturado transporte público que obstaculiza el tránsito junto a la cantidad de personas que cruzan la pista y mantienen en ascuas a los conductores se disipan en cuanto aparece el enorme manto de arena que caracteriza la variante de Pasamayo, la ascendente y casi vacía cinta de concreto debidamente señalizada otorga a los viajantes la primera sensación de relajo desde que salieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ambiente dentro del auto también se distiende, los pasajeros en la parte posterior del coche se estiran y acomodan, abren sus ventanas buscando descargar la pesadez, el calor que provoca el brillante sol que enciende la mañana. Casi de inmediato empieza un trabajo de ablandamiento, uno de los efectivos sentado atrás comenta que tiene urgencia para conseguir quinientos soles, los necesita a la brevedad, un televisor prometido a la mujer y el pago de la cuota mensual del colegio de su niña le tiene muy inquieto, su compañero al lado en tono cachoso refiere tener el mismo apuro y similares requisitos, mientras sonríe de manera sonora palmea la espalda del conductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si no hubiera escuchado o no estuviera presente, sin sorpresa ni expresión en su rostro Kiko sigue manejando sin embargo por el rabillo del ojo puede ver la cara del técnico Gutierrez sentado a su lado que afianza con movimientos de cabeza el chantaje en progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el estímulo definitivo, la gota que rebasa su sobriedad, la actitud y comportamiento que decide la inminente ejecución de su &lt;i&gt;suiganza&lt;/i&gt;, la que viene elaborando en su psiquis o revoloteando en su cerebro como alternativa final. Es la culminación de todos sus problemas, la solución de los sucesivos conflictos que debió enfrentar desde niño y ahora ejecutan estos individuos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Toyota Corona con eje de levas modificado ya está en la recta a pocos kilómetros de su destino, el motor a mas de 4,500 revoluciones por minuto emite un embriagante sonido que cualquier amante del automovilismo sabe apreciar, surge de un sonoro escape de pulgada y media de diámetro finamente cromado. A mas de ciento setenta kilómetros por hora sobre el asfalto el bólido japonés se desplaza raudo y seguro, cuando cruzan vehículos que van en sentido contrario se genera una pequeña agitación de la carrocería, un ligero zamacón producido por el choque de vientos encontrados que cada vehículo produce y arrastra, en cada oportunidad el movimiento sacude a los pasajeros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una interminable recta que se pierde en la distancia, casi infinita, desaparece tras una pequeña colina sobre el horizonte del paisaje, por la velocidad que imprime Kiko no tardarán mucho en llegar hasta al corte en el cerro, trabajo hecho por los constructores de la ruta intentando mantener la pista en un mismo plano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;A toda maquina se acercan hasta el paso mencionado, sin visión hacia el otro lado pero con la certeza que la recta continúa Kiko sigue a extrema velocidad, solo faltando una centena de metros gira levemente el timón a la izquierda, con suma suavidad ubica el carro en la senda donde circulan quienes vienen en sentido contrario, los policías que dormitan no prestan mayor atención por lo que que el joven chofer sigue cumpliendo sin tropiezos su programada &lt;i&gt;suiganza&lt;/i&gt;. Al momento de atravesar el corte en el cerro los oídos de todos los viajantes se saturan por el golpe auditivo que genera el pase del auto en el estrecho sendero, apenas lo superan Kiko emite un estridente y agudo grito que sobresalta a sus pasajeros, antes que pudieran reaccionar les insulta e increpa:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: yellow; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;"Ahora nos vamos juntos, a la mierda, al infierno, me voy y los llevo conmigo, para siempre"&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ese momento el auto ya supera ciento ochenta kilómetros por hora, sus acompañantes semi aturdidos solo atinan a mirarse entre ellos, una sombra que crece frente al auto llama su atención, un enorme trayler cargado con mas de treinta toneladas de minerales viene en sentido contrario encendiendo sus luces, haciendo sonar sus cornetas en desesperada acción preventiva. Por la velocidad que trae el camión, estando a menos de quince metros y a solo una fracción de segundo para embestir al auto no queda otra opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Golpe del carro contra el camión fue espantoso, el pesado transporte engulle y aplasta al pequeño Toyota que termina destruyéndose mientras pasa bajo las llantas del tracto, hecho un amasijo de fierros retorcidos llega en pedazos hasta el primer eje de la carreta tras la cabina. El pesado vehículo rebota contra el suelo y el auto en forma repetitiva, abrupta, a cada salto sobre la carrocería del pequeño Toyota lo destroza mas, entre la pista y el chasis del pesado camión van quedando regados restos de la horrenda colisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;El estridente, seco y metálico ruido que hicieron las carrocerías en el primer impacto fue brutal y el paso bajo del camión resulto espeluznante, sonidos de vidrios rotos, metales que se tuercen o quiebran y golpes secos producto de la tremenda colisión rompen la monotonía del lugar. Un escenario dantesco va quedando sobre la pista, sangre salpicada entre los restos del carro, sobre el asfalto, en la parte inferior del camión o sobre las llantas tiñen de rojo diversos espacios; carne destripada, adherida a metales o trozos de cuerpos desperdigados junto a piezas del auto están tiradas por todos lados; metales retorcidos, olor a combustible y un repulsivo olor de aceite caliente y muerte invade el aire, al final solo queda vivo el aturdido chofer del camión, ensangrentado y&amp;nbsp; herido trata de recuperarse para salir de su vehículo. El viento que silba en forma frenética desvanece con rapidez la emanaciones resultantes de la tragedia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuerpos totalmente mutilados quedan esparcidos entre lo que resta del Toyota, regados por la pista se pueden observar irreconocibles trozos de carne que podrían ser parte de las extremidades, de un cráneo o tórax. La cabeza de kiko intacta se ha desprendido del cuerpo y rodando termina deteniéndose junto a las llantas posteriores del trayler, en forma macabra mirando el escenario del accidente ofrece una sorprendente expresión de satisfacción, tranquilidad y sosiego, los primeros testigos que llegaron quedan atónitos pero horrorizados ante la irracional revelación del cráneo, su rostro parece aprobar el resultado final. Este fatal desenlace donde murieron todos lo que ocupaban el Toyota fue provocado por un frustrado joven que no encontró mejor solución a su problema que llevarse con él a sus ocasionales verdugos.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Kiko era miembro de una distinguida familia Limeña, nieto de un potentado agricultor de cercano valle a la capital y menor hijo de uno de la docena de hermanos que tomaron las riendas de la hacienda a la muerte del patriarca, su niñez y juventud tuvo sinsabores propios de la idiosincrasia de parte de la sociedad de Lima trabada en costumbres propias de mediados del siglo pasado, fue un joven privilegiado pero discriminado, de condición acomodada aunque siempre desestimado, marcado y relegado sin razón, sin sentido ni justificación, un joven de clase media que terminó finalmente absorbido por sus traumas, temores y complejos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oscuro color de su piel, un profuso acné que le dejó marcas imborrables en el rostro, sus finos modales que rayaban con la homosexualidad y el introvertido carácter que arrastró desde la niñez siempre le jugaron en contra; tuvo que lidiar por una constante discriminación y el rechazo que le infringieron las personas de su medio social. En la familia, el colegio, barrio o balneario de verano era menospreciado, marginado y hasta agredido, debió enfrentar el constante maltrato de sus allegados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus errores de juventud al fumar hierba le causaron problemas legales que nunca pudo superar, la indiferencia o censura que siempre recibió fue una lacerante herida que terminó por minar sus virtudes e impulso a tomar medidas radicales para terminar con su vida. Incluso hoy,&amp;nbsp; muchos años después de su muerte son pocos quienes recuerdan la innata generosidad, don de gente y férrea lealtad que siempre esgrimió con sus amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trágico destino que Kiko no buscó, tampoco provocó ni alimentó pero recibió sin merecerlo... y a su modo resolvió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21939542-5492598340096591804?l=cuentos2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos2.blogspot.com/feeds/5492598340096591804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21939542&amp;postID=5492598340096591804&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/5492598340096591804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/5492598340096591804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos2.blogspot.com/2011/11/la-suiganza-de-kiko.html' title='La Suiganza de Kiko'/><author><name>Carlos José Caillaux I.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10283667209849646612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-KCt7k8qC4NA/TtK4Td3gSnI/AAAAAAAADec/deYq7S_tdMY/s220/fotos-camara-mia-334-recort.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21939542.post-114213308993548229</id><published>2006-03-11T22:10:00.000-05:00</published><updated>2007-05-27T16:59:49.946-05:00</updated><title type='text'>El intruso</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_scUYat9paI8/RaauU_kpIcI/AAAAAAAAAAM/Z8BHnitg9WQ/s1600-h/dsc04201.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5018890510436737474" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 172px; CURSOR: hand; HEIGHT: 116px" height="165" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_scUYat9paI8/RaauU_kpIcI/AAAAAAAAAAM/Z8BHnitg9WQ/s320/dsc04201.jpg" width="224" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Irrumpe de improviso como estallido terrorista, de inmediato se fractura la armonía existente e instala un escenario de terror, se nota en los ojos de cada miembro de la comunidad, no existe razón que explique esta inexplicable presencia ni ser con derecho a imponer su concurrencia salvo la infinita potestad del que reconocemos como nuestro dueño. La agresiva apariencia del intruso infunde temor y desconcierto pero también curiosidad, no todos los presentes conocen a los de su tipo pero quienes han convivido entre ellos o escuchado referencias al respecto conocen la innata crueldad que ostentan, su reconocida terquedad e inteligencia va de la mano con una extrema voracidad, el daño que perpetran a los incautos que se fían de ellos es irreparable, son feroces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparece a media mañana cuando la mayoría se desliza cerca a la superficie para absorber calor de la única hora de Sol directo que disfrutan cada día, viene junto a la ración de alimento que reciben a esa hora, de inmediato se ubica al fondo, en una esquina, sus perversos ojos escrutan el ámbito que le rodea tratando de conocer a los miembros de la colectividad y los confines del lugar, su tamaño fácilmente cuadriplica el nuestro; aún no demuestra quién es pero no queda duda, es un depredador conciente de su rol, siente, piensa y obra como un ser de fenotipo asesino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas llega se reorganizan las costumbres, solo los mayores pueden acercarse aunque solo con particular agudeza y suma cautela, a los jóvenes se les instruye y recalca los cuidados que deben guardar, por lo general ellos son intrépidos pero muchos desconocen la habilidad del intruso, este puede dejar de comer muchos días o semanas, sabe esperar con escrupulosa tranquilidad el momento de su ataque, la paciencia u oportunidad son estrategias usuales para satisfacer su instinto, además tiene una estructura orgánica desarrollada para devastar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos formado tres equipos de seguridad, el trabajo de cada cuadrilla consiste en establecer limites de protección y hacerlos respetar, nadie debe transgredir esa zona, cuando este depredador captura una presa inicia una cacería sinfín que solo termina al diezmar la comunidad, impedirlo es ahora la única preocupación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya superamos la tercera semana de calvario, nuestra habitual seguridad y tranquilidad se perdió, la paz que siempre acompañó nuestro desarrollo ya no existe, de nada sirve la condición privilegiada que siempre detentamos, no interesa nuestro valor, la belleza de nuestros colores o la demanda que suscita nuestro linaje, la plural armonía de movimientos exhibida al desplazarnos o la acendrada paz espiritual ofrecida a quienes nos observan terminó, ahora entre nosotros prima el miedo, angustia o consternación, la alegría se convirtió en nostalgia, la calma en alteración, la belleza en amargura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de los días transcurridos conservamos el orden y se mantiene el control, hasta hoy nadie fue atacado ni incitó una agresión, aunque es latente la tensión y se percibe un manto de aparente cordura no descuidamos nuestra prioridad, los mayores estamos elaborando planes para expulsar o eliminar al intruso, tarde o temprano atacará y no podemos esperar una circunstancia fortuita o eventual contingencia para salir del problema, se han esbozado diferentes soluciones, desde ataques en grupo para forzar su fuga hasta impedir su ascenso a la superficie con intención de ahogarlo, las diferentes alternativas consideran probables muertes en nuestro flanco y eso dilata la decisión. El depredador conserva una actitud fría, calculadora y distante, de vez en cuando con sigilosa lentitud abandona su posición, camina por el fondo y registra nuestros movimientos, especulamos que en cualquier momento puede agredirnos, tantos días sin comer le provoca ansiedad y estimula su avidez, es palpable el hambre que tiene, está mas atento a nuestros movimientos y su descarada mirada delata las homicidas intenciones que acarrea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como cada mañana llega la ración matinal, es quinua sancochada y hojas de lechuga, sin embargo esta vez se agregan pequeñas lombrices, la novedad del oscilante movimiento de estos gusanillos en su caída hacia el fondo cautiva y estimula el apetito de la comunidad, muchos se acercan, mejor dicho abalanzan sobre las ocasionales presas, el desorden que generó la llegada de estos seres vivos otorga al depredador la ventaja esperada, de pronto las distancias se han desbaratado, el sistema de seguridad se rompe, todos revolotean alrededor de las lombrices y se las disputan, el depredador entiende que es el momento de actuar, se sitúa a corta distancia del alboroto, tiene al alcance de sus fauces a la mayoría de jóvenes, una, tres, cinco, siete carpas koi, jóvenes y hermosas pero bastante ingenuas ahora se encuentran aturdidas, algunas malheridas y otras sanguinolentas, las dentelladas del asesino son feroces, las lesionadas dejan sus escamas esparcidas por todos lados, una hermosa hembra de exquisito contraste rojo con fondo blanco ha perdido parte de su aleta pectoral, otra con adicionales manchas de color negro tiene destrozada la aleta caudal, una mas, inerte y panza arriba con sendos desgarros de piel se hunde, la situación esta fuera de control, los mayores solo pueden alejarse ayudando a retirar los heridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El intruso logró su cometido, mordisqueando sus presas saborea la naturaleza de su instinto y busca nuevas victimas, en menos de un minuto poco mas de media docena de ejemplares Koi mueren o quedan mutilados. En medio del pánico instaurado por la ferocidad del asesino y su detestable sentido de oportunidad, aparece una mano salvadora, es el dueño, de un tirón saca al depredador, la efectiva acción aleja al intruso y nos permite recuperar la calma, también confirmar el final de esta amarga experiencia y nuestra dependencia, así como reconocer la certeza de los consejos enseñados y puestos en practica por los mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca mas volvió ni nada se supo sobre el feroz depredador, la experiencia sufrida y la perdida de varios miembros de nuestra comunidad por el resto de nuestras vidas quedará grabada en nuestra memoria, será legado nuestro y tácita obligación relatar estos hechos a nuevos miembros y así evitar se fíen de una nueva y probable visita indeseada, la de una asesina tortuga de orejas rojas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21939542-114213308993548229?l=cuentos2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos2.blogspot.com/feeds/114213308993548229/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21939542&amp;postID=114213308993548229&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/114213308993548229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/114213308993548229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos2.blogspot.com/2006/03/el-intruso.html' title='El intruso'/><author><name>Carlos José Caillaux I.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10283667209849646612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-KCt7k8qC4NA/TtK4Td3gSnI/AAAAAAAADec/deYq7S_tdMY/s220/fotos-camara-mia-334-recort.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_scUYat9paI8/RaauU_kpIcI/AAAAAAAAAAM/Z8BHnitg9WQ/s72-c/dsc04201.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21939542.post-114084065852399853</id><published>2006-02-24T23:09:00.000-05:00</published><updated>2007-01-10T20:02:31.575-05:00</updated><title type='text'>Otorongo</title><content type='html'>&lt;em&gt;Mantenerse atento es esencial&lt;/em&gt;, repitía el guía con obstinación, luego agregaba, &lt;em&gt;camine por el centro del sendero sin descuidar su entorno y no pierda el paso, no debe detenerse por ningún motivo ni disminuir el ritmo de la caminata&lt;/em&gt;. Fernando Gamero corea una y otra vez lo que exhortó su instructor, lo hace en silencio, solamente moviendo los labios, es la forma de conservar la calma sin perder concentración. Se desplaza bajo un cielo abierto recibiendo en el rostro vespertinos destellos de un majestuoso Sol, la estrecha senda que transita se encuentra salpicada con algunas avecillas y pequeños roedores, mientras estos pequeños animales recrean su andar, algunos matorrales parcialmente secos y salpicados algarrobos, complementan su escolta; por lo menos es lo único que Fernando ve o percibe, al fondo de la quebrada resalta el cauce de un riachuelo, otro importante consejo recibido fue no perder contacto visual con la indecisa ruta del Carvallo, nombre puesto al arroyo que fluye abajo en honor de quién lo redescubrió y puso en valor, como también hizo con el bosque seco, ruinas e incluso aborígenes que aún habitan por estos rincones perdidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando llega a la fecha de la expedición con la moral en alto, se preparó física y mentalmente, realizó en el mismo bosque recorridos por trechos cortos, incrementó sus ejercicios diarios, conversó con personas que conocen la zona, planeó el ritmo de su caminata y tomó apuntes de las características de la ruta, hasta revisó textos de supervivencia. El día del acontecimiento, después de un ligero almuerzo, descansa media hora y se traslada al punto de partida, ahí lo espera junto al guía su compadre Jorge Díaz, este metódico amigo fue quién pasó en limpio la hoja de ruta y ordenó el descalabro que Fernando armó con planos y comentarios de antiguos viajantes, recibe con entusiasmo el documento y empieza a calentar, hace unos minutos de estiramientos para estimular los músculos de las extremidades para luego confirmar al instructor su disposición a partir, ambos personajes coordinan cronómetros y le dan la orden de partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Playa Rica, acogedora caleta al norte del Perú, abundante en pesca, Sol y finísima arena, es donde se instala Fernando Gamero, además de ser el poblado mas cercano al bosque, es morada de ancianos que le aportan datos sobre las costumbres de antiguos habitantes en la zona, el joven y estudioso investigador tiene como finalidad primordial ampliar su conocimiento sobre los primitivos pobladores del bosque seco del Parque Nacional Cerros de Amotape, descifrar algunos enigmas de la cultura que ahí se desarrolló y de paso resolver la misteriosa desaparición de algunos varones de Playa Rica en los últimos meses, la flora y fauna de este hábitat, tan diversa como plural será materia de posterior atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insólito resulta para Fernando que las perdidas humanas sucedieran en el inicio de la fase de Luna llena, tiene conocimiento que las tribus preincas de este lugar adoraban el satélite terrenal, inclusive que el astro rige hasta nuestros días las costumbres de la colectividad que subsiste en estos parajes, se dice que la función reguladora de la Luna en el ciclo menstrual de la mujer determinó una asociación con la fertilidad de la féminas y generó su predominio en la sociedad que habita estos valles. La similitud de la idolatría a la Luna de estos aborígenes peruanos con culturas como la japonesa que tiene al dios Tsuki-Yomi que representa la Luna o, Coyalxauhqui diosa azteca de la Tierra y Luna le fascinaba. En el tiempo que radica en Playa Rica recibió mucha información de los ancianos, estos llegaron a confirmarle la actual existencia de tribus matriarcales en diferentes zonas de este bosque seco, los datos adquiridos le permitieron elaborar la teoría que los desaparecidos pudieran haber sido secuestrados por alguna de las tribus que habitan esta zona ante la carencia de varones en su clan o peor aún, el uso de estos como sementales para luego eliminarlos, esta segunda hipótesis la sostiene en base al reciente descubrimiento de huesos humanos dispersos que coincide con una antigua costumbre para denigrar a enemigos derrotados en enfrentamientos tribales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El clima benigno del otoño le animó a realizar este periplo en la tarde, parte exactamente a las dos y quince minutos, su plan considera recolectar elementos inusuales, observar con asiduidad la ruta y sus vericuetos así como examinar la quebrada lechuga, donde aparecieron los huesos humanos, durante la primera hora marcha relajado, sin problemas ni sorpresas no obstante confirma la efectividad y precisión de la hoja de ruta elaborada por su compadre, al cumplirse dos horas prosigue todo normal, está concentrado, con reservas físicas pero aún sin ningún descubrimiento, pasan los minutos y avanza el reloj, no hay ocurrencias que resaltar salvo la extraña sensación de ser observado, sucedió hasta en dos oportunidades, alrededor de las seis de la tarde verifica su hora, Fernando lleva casi cuatro horas trotando sin encontrar ningún indicio o detalle relevante del asunto que impulso este recorrido, esto lo confunde, se siente frustrado por la carencia de evidencias, por momentos en su andar alza la voz y repite la muletilla inicial, le tranquiliza, le queda menos de la mitad de agua en la cantimplora pero de acuerdo a sus cálculos al coronar la pendiente que tiene al frente debe avistar su meta, a pesar del tiempo transcurrido Fernando cree mantener absoluto control de si mismo, no ha perdido la concentración ni se siente cansado, tampoco bajó el ritmo de la marcha y el calor aminora, conforme pasan los minutos vislumbra la culminación de la ruta planeada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al superar la pendiente avista el refugio, su objetivo, lo distingue en la cúspide del cerro denominado tres hoyos por similar numero de abras en su cima, acelera el paso, quiere dejar atrás el fondo de la quebrada que debe atravesar, sabe que la oscuridad no es buena compañera en la hondonada, el hilo de agua que discurre abajo atrae animales de envergadura y reconocida peligrosidad, la pendiente le facilita apresurarse, debe anochecer en treinta minutos y todavía le restan dos horas de caminata, atraviesa la cañada con suma rapidez, al superarla e iniciar el ascenso siente alivio aunque nuevamente percibe algo raro que no llega a comprender, que lo vigilan o miran entre los matorrales además detecta lo que parecen imperceptibles ruidos de chapoteos sobre agua, afina su oído y vista tratando de encontrar alguna respuesta, no la encuentra y prosigue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había proyectado recorrer sin luz solar el menor tiempo posible y por la disciplina que lleva hasta ahora debe finalizar su marcha en el tiempo establecido. Al esconderse el Sol se tiñen de naranja las nubes, en el lado opuesto la Luna aparece redonda e inmensa, aún no refleja toda su luminosidad pero crece a cada momento en intensidad, Fernando se distrae, siente necesidad de detenerse por unos segundos para observar el hermoso espectáculo visual que ocupa todo el espacio, también quiere evaluar su inexplicable percepción, encontrar alguna respuesta a la extraña impresión de ser espiado, necesita hacerlo ahora y aquí (en la quebrada lechuga), muy atento disfruta el panorama celestial, se relaja por unos segundos, aprovecha el momento para sacar arena y piedrillas que entraron en sus zapatillas, sentado sobre una piedra suelta los pasadores, retira las medias para sacudirlas y expulsar el estorbo que invade sus pies, a sus espaldas escucha un rugido, siente un seco golpe en la cabeza y pierde la conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otorongo es un felino sagaz, solitario y oportunista, su predilección por atacar presas grandes, el prolongado acecho de las mismas, la costumbre de atacar de noche así como la preferencia de hacerlo en quebradas son distintivas en este animal, exactamente estas fueron las facilidades que Fernando Gamero de manera involuntaria dio al animal, no estaba en sus cálculos tropezar con un depredador como el descrito, ni siquiera lo había considerado, solo tenia vagas referencias de la fauna existente y el tema no ocupó sus preferencias, mas bien fue desatendido, cuando Fernando sentía clavada una mirada, buscaba individuos, trataba de encontrar o descubrir en el mismo nivel de sus ojos, entre los matorrales, grueso error, los ojos del felino estaban a ras del piso o en la copa de algún árbol. Envuelto en su teoría y atención por las antiguas culturas descuidó otros aspectos fundamentales del bosque, matiz fatal que terminó con la vida y estudios de este investigador, quebrando la armoniosa y relajada vida de Fernando Gamero y acabando prematuramente con un valioso hombre de bien. Quizás la condición de ser un animal en vías de extinción y las escasísimas probabilidades de encontrar alguno minimizó la atención que correspondía. Atrás quedo su esfuerzo e intención de resolver los enigmas planteados, el conocimiento de las antiguos pobladores del bosque, la desconocida idolatría de estos hacia la Luna, la misteriosa organización de las comunidades matriarcales o la desaparición de habitantes de Playa Rica, todo frustrado. A su vez el otorongo asesino domina y preside el bosque, es su autentico dueño y una vez mas lo demostró.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21939542-114084065852399853?l=cuentos2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos2.blogspot.com/feeds/114084065852399853/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21939542&amp;postID=114084065852399853&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/114084065852399853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/114084065852399853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos2.blogspot.com/2006/02/otorongo.html' title='Otorongo'/><author><name>Carlos José Caillaux I.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10283667209849646612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-KCt7k8qC4NA/TtK4Td3gSnI/AAAAAAAADec/deYq7S_tdMY/s220/fotos-camara-mia-334-recort.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21939542.post-113941499884241252</id><published>2006-02-08T11:06:00.002-05:00</published><updated>2011-11-02T09:10:34.180-05:00</updated><title type='text'>Decisión fatal</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de devorar suculentos caldos de gallina en el kiosco del grifo “Santa Clara” Maikor y el gordo Mario, su ayudante, se van a dormir, se retiran a descansar después de abastecer con combustible su unidad, la fina garúa que humedece la pista pronostica un nuevo día caluroso, para ellos será complicado, deben reunir mas de ciento veinte soles para completar un pago a cuenta de la reparación del motor de su vehículo, ese que les da de comer pero también demanda un eficaz cuidado. La jornada diurna es severa, hay mas competencia por el ingreso de otra línea en la misma ruta además del incremento de batidas policiales por el accidente de otro microbús del comité que cobró la vida de seis pasajeros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se despierta en la madrugada, cuando el roció matinal aún no asoma, iluminado por las estrellas y Luna llena de esa noche, recorre el frondoso jardín a su cargo, verifica estén cerrados los caños y corta flores para la gruta, luego regresa a su cuarto y descansa otras dos horas antes de continuar su habitual rutina, esa que le acompaña por mas de veinte años. Teofilo García es un escrupuloso guardián en la casa de la familia Icochea; también cachuelea como jardinero a destajo en casas colindantes. Reina, la fiel perra que le obsequio un vecino le acompaña cada madrugada, hoy la notó distinta, distraída y silenciosa, a Teofilo le parece extraño ese comportamiento pero no le da importancia, mas preocupado está por la inusual gestión que debe realizar en el transcurso de la mañana en la Municipalidad de Ate.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escuchando las noticias por la radio prepara a sus hijos, aunque se preocupa del alarmante crecimiento de violencia urbana que refiere el locutor, Erica debe llevar a los chicos donde sus padres, ellos viven en el cerro Santa Elena, ahí donde ella nació, creció y se casó, el ambiente de armonía y paz vecinal que siempre existió ahora se ha perdido con la incursión de una pandilla de adolescentes que rondan y atemorizan, los que viven en barrios periféricos no pueden detenerse, deben superar sus temores y seguir trabajando. El negocio familiar de fabricación de chalinas y ponchos de Alpaca ahora está a su cargo, necesita dirigirse a “Gamarra”, cobrarle a unos clientes y comprar materiales para otros pedidos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acaba de terminar la reunión de comando con el Director General de la Dirección de Transito, se apresta a salir de la Dependencia Policial e iniciar su labor, el Mayor Federico Gonzáles revisa su moto Harley Davidson, una de las pocas que aún subsisten en la división motorizada de la policía, sale a recorrer la ciudad, empieza su labor en el centro de Lima para luego desplazarse a zonas suburbanas de la capital, por razones de seguridad corresponde hacerlo con otro miembro de la institución, hoy le acompaña una suboficial recién graduada, una recia jovencita que oculta su belleza y feminidad detrás de grandes anteojos de sol. La proximidad del cumpleaños de su primogénito le preocupa, quiere obsequiarle una computadora pero el precio de un equipo nuevo supera sus posibilidades, su compañera le sugiere visitar las tiendas ubicadas en la Av. Wilson, planea hacerlo hoy.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es casi medio día, Teofilo García regresa en micro, el calor es sofocante, esta sentado atrás, junto a otros tres pasajeros, a cada momento se golpea contra la ventana, las bruscas maniobras del chofer provocan el maltrato, parecen palitroques rebotando pero nadie se queja, él tampoco. Llegando al cruce de Huachipa Maikor pisa el acelerador, quiere ganar la luz del semáforo y dejar atrás a un ocasional competidor, acelera y enrumba hacia Santa Clara.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El destino del chofer, su ayudante Mario y los pasajeros está por cambiar, en la vía de regreso un trayler que va a excesiva velocidad trata de evitar a un imprudente mototaxista, el pesado vehiculo pierde el control e invade el carril contrario, son treinta toneladas de carga que se dirigen frontalmente contra el microbus, Maikor se da cuenta y reacciona, gira rápidamente hacia la derecha, trata de evitar la colisión pero es imposible, el choque es brutal, el peso del camión supera en casi diez veces al micro, arrastra y retuerce la carroceriía del pequeño transporte con todos sus pasajeros, se escucha chirriar las llantas, estridentes sonidos metálicos y desgarradores gritos humanos, el trayler por fin se detiene cuarenta metros mas adelante, cerca de un mercado de abastos. El escenario es escalofriante, cuerpos regados por la pista que claman por ayuda con desgarradores gritos, sangre regada en la pista o salpicada entre los retorcidos restos del destrozado vehículo, hay gente convulsionando y otra inerte. La muerte ronda y se paraliza el transito, cuando la policía a cargo del cruce y otros conductores empiezan a auxiliar a los heridos se dan cuenta que es casi imposible encontrar sobrevivientes, ahí yace Teofilo García, Erica a su lado aun muestra algunos signos de vida, pero al momento queda exánime, Maikor aprisionado entre su timón y la carrocería está desfigurado colgando hacia un lado, el gordo Mario está tirado en la pista junto a otras personas, los que recién llegan y ven lo sucedido entran en “shock”, el espectáculo es dantesco, por lo menos doce personas están heridas o muertas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Existe Dios?; ¿Que es la vida?; ¿Este es el mejor mundo en el que podemos vivir?; ¿Sabemos cuanto dura nuestra existencia?; ¿Es la vida placentera?, ¿Debemos vivir cada día como el último? ,son algunas de las preguntas reflexivas que se hace el Mayor Federico Gonzáles, oficial a cargo del cruce de Huachipa y uno de los primeros en llegar al lugar de los hechos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21939542-113941499884241252?l=cuentos2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos2.blogspot.com/feeds/113941499884241252/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21939542&amp;postID=113941499884241252&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/113941499884241252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/113941499884241252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos2.blogspot.com/2006/02/decisin-fatal.html' title='Decisión fatal'/><author><name>Carlos José Caillaux I.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10283667209849646612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-KCt7k8qC4NA/TtK4Td3gSnI/AAAAAAAADec/deYq7S_tdMY/s220/fotos-camara-mia-334-recort.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21939542.post-113902556029235706</id><published>2006-02-03T22:57:00.001-05:00</published><updated>2006-06-03T14:23:25.030-05:00</updated><title type='text'>Mitos y leyendas</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;Rolando es un chico común, como tantos otros que solemos ver o franquear en cualquier calle o avenida de nuestra ciudad, apasionado del fútbol, callejero y algo achorado, cuando no esta pateando una pelota en la calle es asiduo consumidor de horas frente a un monitor de cabina de internet, su apodo “chumpi” lo adquirió por su contextura y el coraje que despliega cuando juega el deporte mas popular, con un raleado grupo de amigos pertenece al tercer grupo generacional de su barrio, son los que recién despiertan a la pubertad. Este verano su madre lo matriculó en el taller de fútbol del club Centro Iqueño, colindante al Estadio Monumental de la U. Varias razones la convencieron, queda cerca a su domicilio y podrá ir caminando, empleará su tiempo libre en actividades deportivas, le permitirá desarrollar su carácter y aprenderá disciplina. Sabe que inscribirlo será muy útil para su hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jeffrey despierta con pereza, anoche se acostó tarde por chatear con los patas del colegio, durante el verano la mayoría esta en los balnearios del sur y solo puede reunirse con ellos los fines de semana cuando toda su familia utiliza la casa de playa que tienen en Puerto Fiel, esperar cada sábado para juntarse con sus amigos le parece interminable, se aburre mucho en Lima y lo expresa con rebeldía. Para remediar la indisciplina referida y sin consultarle, su papá lo inscribe en una academia de fútbol cerca a la fabrica de la familia, a pesar de ser su deporte favorito y desde chico tener una habilidad especial con la pelota Jeffrey se rehúsa a participar, no tiene claro porqué y no puede explicar su rechazo, alega que no le gusta la idea de participar sin su mancha y se queja de la hora que empiezan las clases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por expreso encargo de su papá, Maria, el ama de llaves, despierta temprano a Jeffrey, le sirve un desayuno ligero y ordena al chofer lo deje en la academia de fútbol. A regañadientes y con ceñudos reclamos el joven expresa su disconformidad pero acepta su derrota. Antes de las nueve de la mañana llega a su destino, hay muchos chicos en la puerta que tratan de ingresar, se baja del auto y con excesiva seguridad se dirige hacia la puerta de ingreso, no respeta la cola que en desorden recién se forma, pasa mirando con suficiencia a los que están formando pero lo detienen y obligan a colocarse al final, algunos chicos ríen mientras otros muestran algún malestar, Jeffrey ni se inmuta, recibe entonces una mirada desafiante de otro estudiante, Rolando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eugenio Briceño, El profesor tiene este enorme grupo de mas de doscientos muchachos, su experiencia en la instrucción deportiva y empatía con los chicos le permite conducir la clase con un numero elevado de participantes, además tiene dos asistentes que lo acompañan varios años y le sirven de apoyo. En primer lugar debe clasificar sus alumnos, lo hace de acuerdo a la aptitud y conocimiento de técnicas, su método es personal y casi nunca le falla. Como la mayoría vino con ropa deportiva y los pocos que deben cambiarse ya están ingresando al campo, Briceño pita con fuerza y los reúne en el medio de la cancha empieza con ejercicios de calistenia para estiramiento de los músculos, luego los hace correr alrededor de la pista atlética y termina realizando disparos al arco, cada muchacho deberá tocar la bola, a velocidad llevarla por unos metros y disparar en un arco sin portero, con una baqueta el profesor indicará donde deben colocar el balón. Conforme avanzan los ejercicios y se desarrolla la clase algunos van quedando rezagados, los asistentes anotan, el proceso de clasificación está en progreso, en la última hora prepara dos equipos con seis jugadores cada uno, explica que todos jugarán y el ira cambiando a los protagonistas a cada momento, eso si, resalta que permanecerán en la cancha quienes destaquen y solo serán suplantados cuando bajen su rendimiento, a manera de reto refiere que en los años que lleva enseñando nadie ha logrado mantenerse hasta el final del ejercicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jeffrey ingresa en el cuarto grupo de relevo y su habilidad es notoria, se siente muy cómodo en el puesto que acostumbra jugar, delantero neto. Rolando recién ingresa en el octavo reemplazo, lo ubican en el mismo equipo de Jeffrey, ambos destacan sobre el resto de estudiantes Rolando atrás y Jeffrey atacando, los dos se mantienen a través de posteriores relevos, pasan quince, veinte, treinta cambios, ya cada alumno ha ingresado mas de una vez a jugar pero los únicos que continúan son este par de chiquillos. Briceño se sorprende por sus cualidades futbolísticas. Uno primero y el otro después son reemplazados, aprovecha errores mínimos para justificar su decisión, no lo merecen pero no quiere romper la tradición referida al inicio del ejercicio, había notado en la primera fase de la clase las dotes deportivas de ellos, ahora solo confirma que tiene un par de diamantes en bruto por pulir. Lo que no se dio cuenta Briceño es que tanto Jeffrey como Rolando estaban en una competencia particular, la mirada desafiante que hubo en el ingreso de la clase generó este reto individual entre los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme evoluciona el curso Jeffrey y Rolando se despuntan, el nivel de su juego está por encima del resto, son aplicados, entienden y aprovechan las instrucciones del profesor, cada cual se esmera para ser el mejor de la promoción, el problema aparece cuando intenta hacerlos trabajar juntos, bajan su rendimiento, no siguen las directivas o simplemente se distraen. Briceño entiende que entre los dos existen profundas discrepancias y se aboca a resolver el problema, está seguro que superando este impase tendrá muchas posibilidades de ganar la categoría sub 13 del campeonato metropolitano de verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para abreviar les contaré que el Club Centro Iqueño fue campeón metropolitano sub 13, su mayor merito fue tener la delantera mas goleadora del torneo y la defensa menos batida, sus puntales, por supuesto Jeffrey y Rolando. ¿Qué hizo Briceño? ¿cómo logró revertir la actitud de este par de mocosos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerda el profesor que reiteradamente el portero guardián del Club hablaba de leyendas y mitos de Puruchuco, ruina de la época incaica cuyo lindero llega hasta la pared posterior de las canchas, la leyenda trata de ritos directamente vinculados a las iniciaciones de la pubertad con los muchachos de noble linaje. Entre ingestiones de chicha, se realizaban competiciones, danzas y hasta una batalla simulada. Al final se ejecutaba una carrera ritual donde los atletas corrían en dirección al monte sagrado. El mito decía que un año dos chicos tuvieron un enfrentamiento tan agresivo que terminó con la muerte de ambos, el afán de ganar a su antagonista los impulso a efectuar mayor esfuerzo del que sus organismos resistían además de generar denigrantes niveles de encono que provocaron el fatal desenlace. El portero cuenta que algunas veces antes del anochecer había visto las ánimas de los chicos compitiendo sobre las canchas. Briceño ve una oportunidad de cambiar la actitud beligerante entre Rolando y Jeffrey, los envía juntos a escuchar las historias del portero, lo que no sabia el profesor es que los chicos iban a experimentar un suceso increíble que transformará para siempre a estos púberes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se reunieron con el portero después de las clases, los esperaba en su humilde casucha de dos ambientes, los invita a sentarse y empieza a contarles una historia un tanto aburrida, trata de competencias entre jóvenes nobles en la época Inca, mientras continúa su relato, a ellos le llama la atención un Kero cerámico que estaba en una repisa detrás del sillón donde sentaba el ocasional anfitrión, emitía una tenue luz que los distrae, Rolando interrumpe la charla y pregunta por la pieza referida, el guardián con algo de nerviosismo les indica que deben haberse equivocado que no emite ninguna luz. Al decir esto ellos le brindan mayor atención y cuando observan nuevamente esta luz vuelven a insistir, una vez mas lo niega y prosigue su discurso. La tercera manifestación luminosa provoca que los dos chicos se levanten y dirijan hacia el kero, aunque el portero trata de impedirlo ellos lo toman para revisarlo, lo hacen juntos. En ese momento una intensa luz, muy blanca y envolvente llena el cuarto, ciega y desvanece a los presentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jeffrey y Rolando se encuentran ocupando los cuerpos de dos jóvenes vestidos a la usanza Inca, compitiendo con extrema crueldad, solo importa ser el triunfador, se desplazan entre cerros polvorientos y pedregosos, cuando están cerca tratan de sacar del camino al rival, cada vez corren mas rápido, sienten que les falta el aire pero no amenguan su esfuerzo, al contrario imprimen mayor velocidad, el corazón parece explotarles pero en vez de calmarse aumenta su bravura, quieren dar mas de lo que pueden, el vigor desplegado es mayor que sus facultades, ambos ven la meta próxima y hacen un último esfuerzo, cuando están cerca de la llegada van codo a codo, la necesidad de triunfar sobre el otro es imprescindible, en los metros finales no piensan solo actúan mecánicamente, mas y mas energía para ganar. Llegando a la meta un precipicio los sorprende y caen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus cuerpos son llorados por muchas personas, hombres y mujeres, runas, curacas, yanacones o mitimaes, todos lamentan la muerte de estos aguerridos muchachos. Las ofrendas acompañan el rito de defunción, atribuyen el suceso a la mala voluntad de alguien, alguna deidad enfurecida por algún pecado o por algún contacto accidental con los espíritus malévolos que existían en wayras, puquios o guamallucas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jeffrey y Rolando poco a poco van despertando, volviendo en si después de la estremecedora vivencia que acaban de sentir, vivir o soñar, no entienden que pasó pero tienen en su conciencia lo que puede provocar el encono u odio, se miran, hacen gestos de sorpresa y salen de la casucha. A partir de ese día Rolando y Jeffrey fueron esmerados alumnos y mejores amigos, las diferencias personales se dejaron de lado y compartieron ese verano jugando el deporte que mas les gusta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21939542-113902556029235706?l=cuentos2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuentos2.blogspot.com/feeds/113902556029235706/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21939542&amp;postID=113902556029235706&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/113902556029235706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21939542/posts/default/113902556029235706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuentos2.blogspot.com/2006/02/mitos-y-leyendas.html' title='Mitos y leyendas'/><author><name>Carlos José Caillaux I.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10283667209849646612</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='29' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/-KCt7k8qC4NA/TtK4Td3gSnI/AAAAAAAADec/deYq7S_tdMY/s220/fotos-camara-mia-334-recort.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
